Las fronteras
Mostrando entradas con la etiqueta las fronteras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta las fronteras. Mostrar todas las entradas
domingo, 10 de julio de 2016
domingo, 10 de abril de 2016
LAS FRONTERAS
Las
fronteras son la explicitación del control sobre algo o sobre alguien. Su
función es separar aquello que deseamos dominar, poseer, conocer de lo que no
queremos. Son la expresión máxima de la propiedad, del nosotros o del yo frente
al resto.
En
cualquier campo, las fronteras no son más que líneas imaginarias,
arbitrariamente creadas sin ninguna justificación. Prueba de ello, son lo
fácilmente movibles que han resultado a lo largo de la historia, por supuesto,
siempre en interés de los que poseen el poder, ya que son ellos los que se
encargan de su creación. Ya sean territoriales, económicas, de conocimiento…
las fronteras se crean y se utilizan con el único propósito de delimitar lo
accesible en función de qué papel desempeñas.
Las
fronteras son contrarias a la vida. Constriñen, encierran y reprimen mientras
que la vida trata de emerger y expandirse. No es posible defender la vida y las
fronteras al mismo tiempo, éstas matan de forma directa y violenta y, también,
de una forma más sibilina, lentamente y con una violencia socialmente tan
aceptada que causa terror.
Alambres,
espinos, vallas, muros, armas, balas, concertinas, muerte… Así se erigen las
fronteras en el mundo físico. Esta es la manera de seleccionar, de separar, de
diferenciar el lado correcto del incorrecto. Ya los Estados se encargan de
hacernos creer que estamos en el lado oportuno y que toda esa infraestructura
necesita ser defendida con uñas y dientes y que cualquier precio a pagar por
ello es justo. Se alienta el fanatismo, bajo la etiqueta del patriotismo cuya
única utilidad es enmascarar la estupidez humana que nos arrastra a odiar al
otro, al que está al otro lado de la frontera hasta tal punto que creamos justo
su sufrimiento y su muerte si intenta traspasarla.
Todas
las fronteras forman parte de una realidad inhumana y dolorosa que sólo
engendra desesperanza y muerte. Cada vez que una frontera se levanta, el odio
se hace dueño de la situación y la esperanza de ir recuperando la esencia de lo
humano se aleja un poco más.
viernes, 12 de febrero de 2016
LAS FRONTERAS
Siempre
he querido ser fronterizo sin pasaporte, porque siento que no soy de ningún
lado. En todo caso, del lugar en el que estén mis amigos, mi trabajo y mi casa.
Soy de ninguna parte, soy sin banderas, sin patrias, sin fronteras.
Una
frontera es una línea divisoria, una estrecha franja a un paso del abismo. Una
tierra fronteriza es un lugar vago e indeterminado creado por el residuo
emocional de límites no naturales.
Las
únicas fronteras que respeto, parafraseando al escritor Roberto Bolaño, “son
las fronteras de los sueños, las fronteras temblorosas del amor y del desamor,
las fronteras del valor y el miedo, las fronteras doradas de la ética”.
Etiquetas:
las fronteras,
reflexiones breves
Ubicación:
España
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


