Mostrando entradas con la etiqueta reflexión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reflexión. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de junio de 2016

FE Y RAZÓN




Todo ser humano tiene en sí mismo, en su interior, el compendio de los valores que nos permiten la convivencia, aunque las religiones los hayan invocado como suyos; por tanto, sólo habría que despertarlos y reivindicarlos desde la laicidad de los Estados, respetando los credos pero sin aceptar que estos se impongan coartando la libertad de pensamiento de la ciudadanía. Una cosa es la fe y otra la razón. La fe es ciega y personal, sometida a las normas y dogmas de cada religión, mientras que la razón es universal. El problema es cuando se le da a la fe marchamo de razón.


jueves, 16 de junio de 2016

LA MADRE TIERRA



Las mujeres y los hombres somos parte de la naturaleza, no somos sus dueñas o dueños. Nos urge recordar esto para volver a proteger a la madre tierra, nuestra única y verdadera fuente de vida.



martes, 15 de marzo de 2016

EL DESEO




El deseo es una gran herramienta para avanzar. Pero, también, nos puede llevar a la autodestrucción. Siempre deseamos algo que no tenemos. Además si lo que deseamos está lejos o es algo prohibido, nuestras ganas se exarceban aún más. Pero una vez conseguido, se pierde toda la magia o la ilusión. Puede que lo disfrutemos durante un tiempo pero, en seguida, ya no resultará novedoso y buscaremos nuevos retos. Nunca quedamos contentos, siempre queremos algo más.

La forma en que se desenvuelven nuestros deseos define y determina toda la historia de la humanidad. A medida que estos se desarrollan, incitan a las personas a estudiar su medio ambiente, de forma que puedan colmar sus deseos. En cada generación, y en cada persona, los deseos se vuelven más y más fuertes, más egoístas. Este desarrollo de nuestro egoísmo nos llevó a la actual crisis económica, social, ecológica. Todos vivimos en un mismo planeta con recursos limitados, mientras nuestros deseos siguen creciendo y creciendo de forma ilimitada.

¿Cuál será la solución? Un consumo razonable, una transformación de nuestros deseos egoístas en los deseos que beneficiaran no sólo  a nosotros mismos sino a la sociedad y al medio ambiente en que vivimos. Tenemos que dejar de “tener” a favor de “ser”.


miércoles, 2 de marzo de 2016

RETROCESO




De vez en cuando, como una ocurrencia un punto melancólica, alguien de tu quinta comenta que hoy seguramente prohibirían o encausarían muchas de las manifestaciones culturales que se vivieron con naturalidad y frescura hace tan solo un suspiro, en los ochenta. Hoy en día no tendrían cabida  en este ambiente inquisitorial, pacato y ñoño que conduce a los tribunales a titiriteros, sindicalistas y manifestantes o hace escandalera de simples meteduras de pata en las redes sociales como si se tratara de sucesos de gran peligrosidad, dañinos y depravados en extremo. Se pretende circunscribir la discrepancia, la sátira o la chirigota al formato de lo correcto, siempre y cuando lo correcto sea revisado, atemperado, desactivado, supervisado. ¿Censura o hipocresía?

Añoramos aquellos días de recios vinos y rosas podridas que hoy nos parecen cosechas fragantes, como quien comprueba con morriña que los tiempos cambian y su juventud fue más alegre y desenfadada, más permisiva, más lustrosa. Pero… resulta que (solo) en este caso es cierto. Y peligroso: hemos reculado. Y la regresión cultural es solo un síntoma, quizás el más alarmante y decisivo. Cuando una sociedad paga menos y peor a quienes trabajan, atiende menos y peor a quienes lo necesitan, niega asilo y hogar, se eriza de muros y de miedos… acaba por alambrar la libertad de expresión en la cultura.  Recapitulemos: el único castigo que merece un mal chiste es no reírse, una mala obra no debe contar con audiencia, una manifestación pública indigna, no ser escuchada; de un “tweet” idiota se deduce la estulticia de quien lo firma. Nada más.  Lo otro, esto que estamos consintiendo, es retroceder.



viernes, 26 de febrero de 2016

LA SALIDA DEL CALLEJÓN




No sé si estaremos en un callejón sin salida. Me sabe mal estos desencuentros entre políticos, pues si yo tengo amigos de derechas, de centro, de izquierdas y de donde sea, y nos entendemos desde el respeto, por qué el mundo político no es capaz de dar respuesta a la convivencia con las divergencias y articular las sinergias necesarias para que el país funcione. Ahora se está intentando formar un gobierno que responda a la inquietud y diversidad del votante. Nosotros, desde esa diversidad de pensamiento, ya le hemos dicho que dejen sus partidismos y respondan a los problemas reales que son los que nos agobian. A la vista de lo que hay, deduzco que muchos políticos y sus partidos no están por la defensa de la ciudadanía sino por la de su grupo de poder y su capacidad de influencia para salir beneficiados de la situación… y eso me huele mal, tal mal, que yo diría que es semilla de corrupción y nepotismo.

Creo que hace falta una catarsis social, una revisión de todo para pactar una segunda transición, entendida como proceso evolutivo de un país que salió condicionado de una dictadura y que ahora, tras tantos años, se debería sentir adulto para tratar todos los temas desde una capacidad de análisis, suficientemente operativa, que le permitiera negociar un marco más adecuado a su problemática actual y le abra las puertas de un futuro sin traumas y conflictos insalvables.

Tal vez la negociación debería realizarse para formar un gobierno que, además de gobernar, liderara ese debate y puesta en común, con los cambios constitucionales  necesarios, desde el respeto a la diversidad que conforma la idiosincrasia nacional, y las diferencias ideológicas y políticas que configuran el escenario actual.

El callejón sin salida tiene un muro al fondo que hay que derruir, pero con el apoyo de una mayoría cualificada. Al otro lado está la libertad y el entendimiento, mientras tanto nos seguiremos dando tortas, cada vez más fuertes, entre estas cuatro paredes sin posible marcha atrás, sin entendernos. Ese muro no se derruirá sin un esfuerzo ímprobo por parte de la mayoría y en contra de aquellos que se opongan,

Pero esto es lo que yo pienso, un insignificante ciudadano que solo tiene un voto, diluido entre muchos millones, para tirar abajo el muro, un voto que se deja llevar por argumentación y por mi palabra que es la pequeña picota que intenta acabar con el muro que nos separa. La pelota está en el tejado de todas las picotas, incluidas  las de todos los que estén en disposición de razonar y fraguar una convivencia basada en la justicia social y en las políticas orientadas al bien común… Todos formamos esta sociedad, a todos nos compete su gestión.

domingo, 14 de febrero de 2016

LA SOLIDARIDAD Y LA JUSTICIA



“Llegará un día en que nuestros hijos, llenos de vergüenza, recordarán estos días extraños en los que la honestidad más simple era calificada de coraje”.
Yevgueni Yevtushenko



Repaso la prensa, como todos los días. Siguen los silencios, los ruidos distorsionantes, las manipulaciones, los falsos significados, las palabras privatizadas, las medias verdades peores que mentiras. Busco un oasis entre tanta infamia. Noto que me falta el aire, pero vuelvo la vista a mi biblioteca y encuentro el libro de Sábato “La resistencia”. Está ajado, manoseado, acariciado, usado, como ocurre con los libros que se aman. Y en sus páginas, encuentro las palabras que nombran esta infección letal que se extiende sin remedio y que arrasa la vergüenza, la decencia y la honradez:
¿Han notado que la gente ya no tiene vergüenza y, entonces, sucede que entremezclados con gente de bien uno se puede encontrar, con amplia sonrisa, a cualquier sujeto acusado de las peores corrupciones, como si nada? En otro tiempo su familia se hubiera enclaustrado, pero ahora todo es lo mismo y algunos programas de televisión lo solicitan y lo tratan como a un señor.
Y, mientras leo,  repaso mentalmente fotos recientes de políticos y políticas ufanos, orgullosos, prepotentes, paseando su descaro por platós de televisión, arrancando aplausos a un público dirigido por el realizador de turno. Recuerdo programas que se visten de falsa progresía y cadenas que presumen de libertad en manos de imperios empresariales al servicio de un poder que los sostiene… Programas y cadenas que hacen más daño si cabe, al convertir la política en un circo, las argumentaciones en falsos debates sin argumentos, la batalla dialéctica en esperpento. Y todo bajo la engañosa patente de progresía. Escucho a los corruptos dar lecciones de moral sin complejos, sin decencia, sin vergüenza. No hay nada como tener la moral supeditada al cinismo. Y pienso que sí me cruzo de brazos, seré cómplice. “No podemos resignarnos”, sigue diciendo Sábato:
No debemos ser asesores de la corrupción. ¿Cómo vamos a poder educar a nuestros niños si en esta confusión ya no se sabe si la gente es conocida por héroe o por criminal? ¿Cuantos escándalos hemos presenciado y todo sigue igual, y nadie -con dinero- va preso? ¿Hasta dónde vamos a llegar?
Y , a medida que leo  sus palabras, el aire vuelve a mis pulmones , vuelvo a respirar. Porque uno no se atreve a respirar, a pensar, a resistir, cuando está solo. Pero sí puedo hacerlo, si lo hago con los otros. Juntos somos más fuertes. Cierro el libro y decido salir a la plaza con los demás, a unir el latido de mi corazón al de miles de corazones, como cantaba el poeta Alexandre. Una vez más, la palabra ha sanado mi alma. Una vez más, compruebo que la literatura consuela del duro oficio de vivir.La vergüenza sigue ausente, el periodismo cautivo, la honradez desaparecida, la esperanza escondida, las mentiras libres. Y los silencios ahogan los gritos de rebeldía. Pero ya sé que es posible resistir y que es posible la esperanza. Los seres humanos nos hacemos fuertes en nuestra debilidad porque siempre nos guía la solidaridad y la justicia.

MEJOR SIEMPRE ES MEJOR



Mejor amar, aún cuándo no te amen.
Mejor amar sin más, que por algo. 
Mejor amar con prisas, pero sin pausas.
Mejor irse con poco sin pedir nada.
Mejor amar mejor.
Mejor derramar cataratas de lágrimas que ser indiferente.
Mejor siempre es mejor. 
Lo menos nunca es más
en la arquitectura del corazón.




viernes, 12 de febrero de 2016

BUSCO UNA ESPERANZA




Este país se me está poniendo borroso y feo. Viaje donde viaje encuentro cada vez menos capacidad para el diálogo y el encuentro y más para el insulto, la descalificación y el desencuentro. Los medios de comunicación han visto en la guerra de trincheras la forma de ganar audiencias, los intereses partidistas e ideológicos se sustentan en la confrontación y no en el verdadero debate, la polémica y los golpes bajos. Aumenta el contenido victimista fomentado interesadamente y el victimismo solo lleva al rencor y la visión confusa de la realidad. Predomina la incapacidad para reconocer los propios defectos y la lupa de aumento para los ajenos. Los unos y los otros se empeñan en ver solo lo que les separa y el daño causado por el contrario y no aquel del que los propios son responsables. Y en lo personal se prefiere no hablar con el amigo que piensa diferente, al compañero de trabajo que no es servil le acusamos de todo y se le acosa laboralmente o se le desprecia. No son comportamientos nuevos pero nunca como en los últimos años se han convertido en norma. Con estos materiales no hay forma de construir nada sólido más allá de un muro de odio. En los extremos puede estar la razón propia o la victoria sobre el enemigo pero nunca el futuro. Sobre todo porque mientras nosotros nos agredimos otros sacan beneficios de nuestra sinrazón. Hay quien no obra así, por supuesto. A ellos me acojo cada vez con más fuerza. Busco una esperanza.


EL DESEO Y EL AMOR

El deseo siempre le pide al amor que prolongue su existencia, y el amor le pide al deseo que no decaiga la locura. Son hilos que penden de nuestras cabezas y que terminan por perturbarlas.

miércoles, 10 de febrero de 2016

NAVEGAR SIN VIENTO




Soy duro con los duros, tierno con los tiernos intransigente con los políticos, amable con los débiles, distante con los poderosos y conspirador solitario. Cuando era joven me gustaba la vida fácil. Después llegó la vida y sus rebajas… pero lo que aprendí, fue a navegar sin viento, y a saber que pese a quien pese, hay que seguir luchando porque el juego nunca está decidido de antemano.




LA DICTADURA DEL LENGUAJE




Ya no cabe duda alguna, si es que alguna vez la cupo. Vivimos sometidos también a la dictadura del lenguaje. Pero cómo éste no es por esencia ni ético, aunque algunos reivindiquen con él ideas morales actualizadas y consecuentes, ni social, aunque todo el mundo lo utilice como técnica y entendimiento básico, ni político, aunque exista el montaje  -cada vez con más rostro de farsa- de una democracia en minúsculas, ni gran facilitador de convivencia, aunque la gente hable algo sobre mínimos, pues dígame alguien si el lenguaje no se convierte en límite, control y opresión para los humanos de nuestras culturas, supuestamente exquisitas.

A la mayoría social, de la que sería deseable esperar que aún mantenga a algún nivel, ciertos criterios y razonamientos basados en la defensa de sus intereses, no obstante parece estar recibiendo una descarga de artillería pesada en aquello que faltaba por reducir: el lenguaje. Se está alterando el lenguaje en base a dos objetivos: uno, llamar a los acontecimientos, medidas o políticas en general de una manera sibilina y oscura, con otro nombre, y dos, lograr que nadie preste atención al problema porque con nuevos términos tal pareciera que las cosas quedaran desnaturalizadas, es decir, que ya no fueran problema.


Pues bien, ¿entraremos la ciudadanía (si queremos seguir siendo ciudadanía y no solo súbditos) al trapo. Diariamente se inventan nuevos nombres, que pretenden en realidad que sean nuevos conceptos, que penetren como nuevas cadenas en las mentes de los españolitos.



LA TERNURA




La ternura es una ropa sucia que comparte lavadora y destiñe. La ternura es salvaje a pesar de parecer tan poquita cosa. La ternura es un sentimiento minusvalorado. Ser tierno es como estar a punto de que te devoren. La ternura es elitista hacia abajo; jamás ningún poderoso la provoca.

La ternura es un sentimiento que anida en lugares inaccesibles para los que no la conocen. La ternura es un mundo de posibilidades extremas. La ternura no se toca. La ternura no tiene teoría, solo pensamiento con sentimiento. La ternura es brava, si te la encuentras de frente, embiste. La ternura va desnuda.

Andamos por el mundo con una dosis de ternura hasta que nos rompen la nariz. O quizás, lo que nos rompen sea el corazón.




miércoles, 3 de febrero de 2016

REFLEXIONES POLÍTICAS




El empobrecimiento del debate político hace que la ciudadanía se muestre renuente a interesarse por él. Los discursos que, querámoslo o no, nos invaden a diario provocan una sensación de hartazgo, que induce a la desafección por la política y al menosprecio de quienes la practican. Por esa razón, son tan de agradecer las reflexiones que rompen con este panorama de mediocridad, de pensamiento único, de lanzaderas verbales repletas de lugares comunes, de respuestas gubernamentales enlatadas, de frases hechas, propensas a las animosidades personales y a la imputación al otro de las deficiencias propias. Razón de ser todo ello de una crisis institucional pavorosa. Profundizar, por el contrario, en la realidad que nos afecta, desentrañar la causa de los problemas que aquejan a las sociedades, poner al descubierto y denunciar las implicaciones de modelos socialmente depredadores -  que se asumen acríticamente casi como si se tratase de una opción inevitable, a la que no hay más remedio que resignarse - no solo constituye una necesidad intelectual sino una terapia psicológicamente positiva. La sociedad necesita horizontes esperanzadores. 

De ahí que cuando un discurso recupera enfoques que son excepcionales en el panorama de la simplificación dominante, uno se  siente reconfortado al observar que hay quienes piensan y razonan de manera diferente, lanzando a los cuatro vientos ideas y reflexiones que incitan a la esperanza y a la confianza en la política sensible con los problemas de la sociedad. Quienes cuestionan los planteamientos alternativos dicen que son antiguallas, algo trasnochado, cuando lo cierto es que lo realmente obsoleto y caduco no son otra cosa que esas proclamas archisabidas y fracasadas que se amparan en la lógica del engaño, del sesgo informativo, de la especulación financiera, del enriquecimiento ilícito y del "sálvese quien pueda" que tantas humillaciones, fracasos y desigualdades ha aportado a la mayoría de la sociedad. 

Recuperar la función pública del Estado frente a las tendencias que, en el contexto de la crisis, intensifican el agravamiento de las desigualdades, infrautilizan la capacidad formativa de las personas y relegan a muchas de ellas a la marginalidad y a la pobreza. Reivindicar la defensa de los principios éticos como algo inherente al ejercicio de la política, apoyar los mecanismos de participación de la ciudadanía como uno de los pilares de la toma de decisiones, luchar contra los movimientos especulativos y entender que la solidaridad forma parte indisociable de la política de desarrollo son algunas de las directrices en las que ha de sustentarse la dignificación de la política, sumida actualmente en el lodazal del descrédito a que la conducen las prácticas que, arropadas en la banalidad programática y en el discurso de la resignación, la encaminan precisamente en el sentido contrario, con todo lo que ello implica en la degradación de la democracia.



martes, 2 de febrero de 2016

LAS VIEJAS PALABRAS

* En tiempos de ruido se oirán las viejas palabras.




En tiempos de ruido se oirán las viejas palabras; las viejas por rancias, quiero decir. Porque hay muchas palabras antiguas que son sesudas y muy frescas. Pero los nombres de quienes pronunciaron éstas y cuyo sentido y verdad siguen en vigor no suelen ser recordados, porque escuecen a la vaciedad de nuestra era y a quienes se creen propietarios de nuestros ámbitos. Esas palabras paridas por el ruido que se emitirán de modo altisonante hasta hacer rechinar nuestras neuronas, por ejemplo servicio a la nación, continuidad, unidad, sacrificio, entre tantas otras, es decir, las de siempre, se verán acompañadas por imágenes de falsete y de dudosa credibilidad. Sospechad de las palabras hueras, que son siempre sinónimo de carencia (carencia de prudencia, de fortaleza, de sinceridad, de reconocimiento, de respeto, etcétera). Intentarán sustituir con ellas lo que no se nos concede con hechos nuevos ni estructurales que mejoren la convivencia colectiva. Atentos, pues, a las andanadas de la necedad.




EL MUNDO NO SE HIZO PARA LAS ECONOMÍAS

CUANDO TODO SE IMPONE Y NADA SE PROPONE




Hoy, cuando todo se impone y nada se propone, los pueblos y las naciones deberían unirse en la verdadera elevación del ser humano, conforme a su innata vocación natural y legendaria como especie pensante. Deberían trazar otros caminos, con otras propuestas más de acogerse unos a otros, de respeto y comprensión. Nada se ha conquistado hasta ahora con la fuerza o la imposición brutal, y sí, en cambio, cuando se plantea una visión más compartida, más de reflexión conjunta, considerando todas las libres opciones de cada uno.

El mundo no se hizo para las economías, sino para que el ser humano pueda realizarse, convivir con espíritu creativo, sin tanta tensión, y con mayor estima hacia su propio linaje. Más aún, cualquiera de nosotros necesitamos tener ilusiones para mantenernos en la vida, y esta gran esperanza sólo puede ser cultivada desde el abrazo, sabiendo que nunca es demasiado tarde para ponerse en el lugar del otro y, encima, jamás es inútil.